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martes, 9 de mayo de 2017

Cuanto más grande es la lucha...



Cuando más grande es la lucha, mayor será la victoria, amén.

lunes, 8 de mayo de 2017

Oración de la mañana.




Querido Dios, primeramente te quiero agradecer por un día más que desperté y pude contemplar tus maravillas, muchas gracias por todas las bendiciones que siempre me concedes y muchas veces me olvido de agradecer, perdona mis faltas y renuevame hoy, renueva mis fuerzas, mi fé y mi esperanza de un mundo mejor para vivir. Que hoy no solamente sea un día más, que pueda disfrutar de la alegría de tu Espíritu Santo. Bendice mi familia, mis amigos y a todas las personas que están leyendo ésta oración, hazte presente en cada corazón, en cada hogar, en cada dificultad, en cada proyecto por alcanzar, derramando tus ricas y poderosas bendiciones sobre todos nosotros. Te agradezco en el nombre de Jesús, amén.

Oración del perdón.



"Señor, perdóname cuando debí orar y no oré, perdóname cuando debí pedir perdón y no lo hice, perdóname cuando debo arrepentirme y no me arrepiento, perdóname cuando debo adorarte y no he querido, perdóname
cuando debería estar agradecido y no he hecho, perdóname cuando debí buscarte más y no te busqué, perdóname por las veces que te pongo en segundo plano y trata de hacer las cosas a mi manera. Padre, enséñame a ser lo que deseas que sea, en el nombre de Jesús tu Hijo Amado, Amén.”

Reflexión: ¿Papá, qué es ser pobre?



Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó, para que pasara unos días en el monte con una familia campesina. Pasaron unos días en el monte en la vivienda del campo. Retornando, a la ciudad en el auto, el padre le preguntó a su hijo: Qué te pareció la experiencia ?- bueno, le contestó el chico,muy buena la experiencia, con la mirada puesto en la distancia.

Y qué aprendiste?, insistió el padre. El hijo contestó, bueno nosotros tenemos un perro, y ellos tienen cuatro : nosotros, tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín, y ellos tienen un río sin fin con agua cristalina, donde existen pececillos, y otras bellezas : Nosotros importamos linternas del Oriente, para alumbrar nuestro jardín, mientras que ellos se alumbran con la luz de las estrellas, y la luna.

Nosotros cocinamos nuestra comida en estufas..... ellos siembran, y cosechan la de ellos. Nuestro patio llega hasta la cerca..., y ellos llega hasta el horizonte. Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas, ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos.
Nosotros vivimos conectados al celular, a la computadora, al televisor...., ellos en cambio, están conectados a la vida, al cielo al agua,al verde del monte, a los animales, a sus siembras, y a su familia.

El padre quedó impactado, por la profundidad de las palabras de su hijo, y entonces el hijo terminó: Gracias papá, por haberme enseñado lo pobre que somos.

Moraleja :
Cada día estamos más pobre de espíritu, y la apreciación de la naturaleza, que son las grandes obras de nuestro creador.
Nos preocupamos por tener, tener, y más tener, en obras y cosas., en vez de preocuparnos por ser, y no ver en las pequeñas cosas de la mano de Dios.
Recuerda, que lo más valioso, en ésta vida, es el amor, con amor todo lo que se pueda.

A Dios le debo lo que soy.



A Dios le debo lo que soy y lo que tengo. Nunca me cansaré de agradecerle.

Reflexión: Las cuatro velas.



El ambiente estaba tan silencioso que se podía oír el diálogo entre ellas.
La primera dice:
Yo soy la Paz, y a pesar de mi luz, las personas
no consiguen mantenerme encendida.
En seguida, su llama, lentamente, se apagó totalmente.
La segunda dice:
Yo me llamo Fé!
Infelizmente soy superflua para las personas.
Ellas no quieren saber de Dios, por eso no tiene sentido
continuar ardiendo.
Al terminar su charla, un viento sopló levemente sobre ella,
y la llama se apagó.
Muy bajo y triste la tercera vela se manifestó:
Yo soy el Amor!
No tengo más fuerzas para arder.
Las personas me dejan de lado, porque sólo consiguen mirarse ellas mismas,
se olvidan hasta de aquellos que están a su alrededor.
Y también se apagó.
De repente, llegó un niño y vio las tres velas apagadas ...
- Qué es esto? Ustedes deben quedar encendidas y arder hasta el fin.
Entonces la cuarta vela habló:
- No tengas miedo, hijo.

Mientras yo esté encendida, podremos encender las otras velas.
Entonces el niño tomó la vela de la Esperanza
y encendió nuevamente las que estaban apagadas.
Que la vela de la Esperanza nunca se apague dentro de tí.
Ella es nuestra luz al final del túnel.

El camino de la felicidad precisa, antes, ser pavimentado con la esperanza …

Bendiciones!



No importa a qué horas leas este mensaje, quiero hoy regalarte ésta rosa y desearte un lindo día y miles de bendiciones.

sábado, 6 de mayo de 2017

¿Qué es el verdadero amor?




Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando este se apaga, en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.

El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente:

"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido. Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas. El pidió a mi hermano teólogo que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó cómo y dónde estaría ella. Mi padre escuchaba con gran atención. De pronto pidió: "llévenme al cementerio". "Papá" -respondimos-, "son las 11 de la noche, ¡no podemos ir al cementerio ahora!" Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: "No discutan conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años". Se produjo un momento de respetuoso silencio. No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con una linterna llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, lloró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: "Fueron 55 buenos años,¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpió la cara. "Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis, el cambio de empleo", continuó, "hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad, compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro a partida de seres queridos, rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por qué?. Porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera... ".Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas. Lo abrazamos y él nos consoló: "Todo está bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día". Esa noche entendí lo que es el verdadero amor. Dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, más bien se vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas."

Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle, ese tipo de amor era algo que no conocían.

Reflexión:
Para saber el valor de un semestre: Pregúntale a un estudiante que reprobó el examen final.
Para saber el valor de un mes: Pregúntale a una madre que ha dado a luz prematuramente.
Para saber el valor de una semana: Pregúntale a un editor de la revista semanal.

Para saber el valor de una hora: Pregúntale a los amantes que esperan para verse.
Para saber el valor de un minuto: Pregúntale a la persona que perdió el tren, el autobús o el avión.
Para saber el valor de un segundo: Pregúntale a quien haya sobrevivido de un accidente.
Para saber el valor de una milésima de segundo: Pregúntale al atleta que ganó una medalla de plata en las Olimpiadas.

El tiempo no espera a nadie. Atesora cada momento que tienes. Lo atesorarás mucho más si lo compartes con alguien especial.

Hoy llegará tu victoria.



Hoy está cayendo al suelo la muralla que estaba impidiendo tu victoria.

viernes, 5 de mayo de 2017

Historia de un Burro. Excelente Reflexión.




Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.


El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para salir del pozo es sacudirsela y usarla para dar un paso hacia arriba. Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos...

¡Usa la tierra que te echan para salir adelante!

Autor: Desconocido.

Dios nunca llega tarde.




El niño se puso su ropa para el frío y le dijo a su padre:
OK, papá, estoy listo.
Su papá, el Pastor, le dijo, “¿Listo para qué?”
“Papá, es hora de ir afuera y repartir nuestros volantes.”
El papá respondió, “Hijo, esta muy frío afuera y está lloviznando.”
El niño miró sorprendido a su padre y le dijo, “Pero Papá, la gente necesita saber de Dios aún en los días lluviosos.”
El Papá contestó , “Hijo yo no voy a ir afuera con este tiempo”'
Con desespero, el niño dijo, ¿Papá, puedo ir yo solo? Por favor!
Su padre titubeó por un momento y luego dijo: “Hijo, tú puedes ir.. Aquí tienes los volantes, ten cuidado.”
“¡Gracias papá!”


Y con esto, el hijo se fue debajo de la lluvia. El niño de 11 años caminó todas las calles del pueblo, repartiendo los volantes a las personas que veía.
Después de 2 horas caminando bajo la lluvia, con frío y su último volante, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien a quien darle el volante, pero las calles estaban totalmente desiertas. Entonces él se viró hacia la primera casa que vio, caminó hasta la puerta del frente, tocó el timbre varias veces y esperó, pero nadie salió.
Finalmente el niño se volteó para irse, pero algo lo detuvo. El niño se volteó nuevamente hacia la puerta y comenzó a tocar el timbre y a golpear la puerta fuertemente con los nudillos. Él seguía esperando, algo lo aguantaba ahí frente a la puerta. Tocó nuevamente el timbre y esta vez la puerta se abrió suavemente.
Salió una señora con una mirada muy triste y suavemente le preguntó:
“¿Qué puedo hacer por ti, hijo?”
Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo:
“Señora, lo siento si la molesté, pero sólo quiero decirle que .....*DIOS REALMENTE LA AMA y vine para darle mi último volante, que habla sobre DIOS y SU GRAN AMOR.
El niño le dio el volante y se fue.
Ella solo dijo: “¡GRACIAS, HIJO, y que DIOS te bendiga!”
Bien, el siguiente domingo por la mañana, el pastor estaba en el púlpito y cuando comenzó el servicio preguntó:
“¿Alguien tiene un testimonio ó algo que quiera compartir?”.
Suavemente, en la fila de atrás de la iglesia, una señora mayor se puso de pie. Cuando empezó a hablar, una mirada radiante y gloriosa brotaba de sus ojos:
“Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, incluso todavía el domingo pasado no era Cristiana.”
Mi esposo murió hace un tiempo atrás dejándome totalmente sola en este mundo.. El domingo pasado fue un día particularmente frío y lluvioso, y también lo fue en mi corazón; ese día llegué al final del camino, ya que no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir.


Entonces tomé una silla y una soga y subí hasta el ático de mi casa. Amarré y aseguré bien un extremo de la soga a las vigas del techo; entonces me subí a la silla y puse el otro extremo de la soga alrededor de mi cuello.
Parada en la silla, tan sola y con el corazón destrozado, estaba a punto de tirarme cuando de repente escuché el sonido fuerte del timbre de la puerta.
Entonces pensé, “Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá.”
Yo esperé y esperé, pero el timbre de la puerta cada vez era más insistente, y luego la persona comenzó a golpear la puerta con fuerza.
Entonces me pregunté, QUIEN PODRÁ SER?
Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme!
Solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta, mientras el timbre seguía sonando cada vez con mayor insistencia.
Cuando abrí la puerta, no podía creer lo que veían mis ojos, frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto.
Su sonrisa, oh, nunca podré describirla! Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida, cuando dijo con voz de querubín: “SEÑORA , sólo quiero decirle que DIOS realmente la ama.”
Cuando el pequeño ángel desapareció entre el frío y la lluvia , cerré mi puerta y leí cada palabra del volante.
Entonces fui al ático para quitar la silla y la soga.
Ya no las necesitaría más. Como ven… Ahora soy una hija feliz del REY.
Como la dirección de la iglesia estaba en la parte de atrás del volante, yo vine personalmente a decirle GRACIAS a ese pequeño ÁNGEL DE DIOS que llegó justo a tiempo y, de hecho, a rescatar mi vida de una eternidad en el infierno.
Todos lloraban en la iglesia.
El Pastor bajó del púlpito hasta la primera banca del frente, donde estaba sentado el pequeño ángel; tomó a su hijo en sus brazos y lloró incontrolablemente.
Probablemente la iglesia no volvió a tener un momento más glorioso.
Dios bendiga tus ojos por leer este mensaje.
No permitas que este mensaje muera de frío; después de leerlo, pásalo a otros.
Recuerda, el mensaje de DIOS puede hacer una gran diferencia en la vida de alguien cerca de ti..

Autor: Desconocido.

jueves, 4 de mayo de 2017

El peso de la oración.



Una mujer humildemente vestida, con un rostro que reflejaba sufrimiento y derrota, entró a una tienda. Se acercó al dueño y avergonzada, le preguntó si podía llevarse algunas cosas a fiadas. Con voz suave le explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar; tenían siete niños y necesitaban comida.


El dueño, inflexible, le pidió que abandonara su tienda. Pero la mujer pensando en su familia continuó rogándole: ¡Por favor señor! Se lo pagaré tan pronto como pueda. El dueño se excusó diciendo que no podía darle crédito ya que no tenía una cuenta de crédito en su tienda.

Cerca del mostrador se encontraba un cliente que escuchó la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que él se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia, pero éste no le hizo caso.
Se dirigió a la mujer y le preguntó: ¿Tiene usted una lista de compra? Si señor, respondió ella.
Está bien, ponga su lista en la balanza y lo que pese su lista, se lo daré yo en comestibles.
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja, buscó en su cartera un pedazo de papel y escribió en él. Luego temerosa, puso el pedazo de papel en la balanza.
Al hacerlo la balanza bajó de golpe, como si hubiera puesto sobre ella una roca o un pedazo de hierro. Los ojos del dueño y cliente se llenaron de asombro. Tal como había dicho, el dueño comenzó a poner comestibles al otro lado de la balanza, pero ésta no se movía, así que continuó poniendo más y más comestibles, pero como la balanza nunca se igualaba, no aguantó más y agarró el pedazo de papel para ver si había algún truco.
El dueño miró el papel y lo leyó asombrado. No era una lista de compra, era una oración que decía:
"Querido Señor, tú conoces mis necesidades, dejo esta situación en tus manos".
El dueño de la tienda le dio a la mujer todos los comestibles que había reunido y se quedó en silencio, mientras la mujer abandonaba la tienda.
“Solo Dios sabe cuánto pesa una Oración”
Dale "Me Gusta" si te gusto y compártelo si tu le ayudarías.

La esposa sorda.


- ¿Cuál es el problema de su esposa? Dijo el médico.
- Sordera. No escucha casi nada.
- Entonces, señor va a hacer lo siguiente: antes de traerla, haga un test para facilitar el diagnóstico. A una cierta distancia, hable en tono normal, hasta que entienda la distancia en que ella puede escucharlo.

Y cuando venga - dice el médico - dirá a qué distancia estaba con ella cuando lo escuchó. Está bien?


- Sí, claro, entonces.
Por la noche, cuando la esposa preparaba la cena, el esposo decidió hacer el test.

Midió la distancia que estaba en relación a la mujer. Y pensó: " estoy a 15 metros de distancia. Va a ser ahora ".

- María, qué hay para cenar? - no oyó nada. Entonces se acercó a 10 metros.
- María, qué hay para cenar? - nada todavía. Entonces, se acercó más de 5 metros.
- María, qué hay para cenar? - silencio todavía.

Por último, se apoya a la espalda de la mujer y vuelve a preguntar:
- María! Lo que tenemos para cenar?
- Pollo, mi vida... Es la cuarta vez que te contesto!

Como saben, muchas veces pensamos que el problema ocurre con los demás, cuando en realidad el problema es nuestro, sólo nuestro...

Creemos que Dios no escucha nuestras oraciones pero cuando nos acercamos a él nos dimos cuenta de que el error siempre estuvo en nosotros por no escuchar lo que dice.

Y usted a qué distancia está de Dios?

Madre es Madre.





Madre es madre:
Madre es aquella que se desespera por una fiebre. Madre se levanta mil veces a ver si está respirando. Madre nunca tiene vida social. Pocas veces comparte, sin pensar en la limpieza del hogar, nunca va al baño tranquila a no ser que sea con compañía. Días deseando darse una ducha que dure más de diez minutos, sentarse a comer tranquila sin tener que levantarse a cambio de pañal. Leer una noticia y pensar de manera natural ¿Y si fuera mi hijo?
Estar constantemente durante muchas veces al día en oración para que Dios los libre de peligros. Amanecer sentada semidormida con frío de madrugada tranquilizando al bebé para que el esposo duerma que mañana va a trabajar. Hacer maravillas con un estrecho presupuesto. Por todo eso y más. Mis admiraciones totales a todas las madres, esforzadas, trabajadoras y sacrificadas.

Reflexión: Un nudo en la sábada.




En la reunión de padres de familia de una escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos.
Ella entendía que aunque la mayoría de los padres de la comunidad eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicar y pasar con los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.
Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo y cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya estaba acostado.
Explicó además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba reemplazar esa falta dándole un beso todas las noches cuando llegaba a su casa y para que su hijo supiera que él le había ido a ver mientras dormía, hacía un nudo en la punta de la sábana.
Cuando mi hijo despierta y ve el nudo, sabe que su papá ha estado allí y lo ha besado. El nudo es el medio de comunicación entre nosotros.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando comprobó que el hijo de aquel hombre era uno de los mejores alumnos de la escuela.
Este hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquél padre encontró su forma, una forma simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía a través del nudo, todo el afecto de su papá.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas, pero lo más importante es que ellas sepan y puedan sentir nuestra preocupación y cariño por ellas.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, ya que los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el golpe de la rodilla o el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben distinguir un gesto de afecto y amor, aunque ese gesto sea solamente un nudo en la sábana. Un nudo cargado de afecto, ternura y amor.

“Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño, amor e integridad, piensen en ti”

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Autor: Desconocido.